Proponemos uno de los itinerarios más bonitos de los que podemos disfrutar en Sevilla, un paseo por sus antiguas puertas y postigos…..o lo que queda de ellas.

Comenzamos en la Puerta de Jerez, se encontraba situada en el espacio comprendido entre el Hotel Alfonso XIII, el Palacio de Yanduri, y la Fuente de los Meones.

Desde este punto, si avanzamos por la Avenida de la Constitución, llegamos hasta el Teatro Coliseo. Justo enfrente, encontramos nuestra siguiente parada, el Arquillo de la Plata o Puerta de la Victoria. Fue uno de los accesos naturales hasta los Reales Alcázares.

A continuación, tomamos la Calle Santander para llegar hasta el siguiente acceso, el Postigo del Carbón. El cual se encontraba adosado a la Torre de la Plata.

Para dirigirnos hasta la siguiente puerta, debemos tomar por las Calles Temprado y Dos de Mayo. Al final de ésta se encuentra el Postigo del Aceite, que es uno de los pocos accesos que aún hoy perduran.

Nuestra próxima parada es la Puerta del Arenal. Para llegar a ella solo tenemos que recorrer la Calle Arfe unos metros. Dicha puerta estaba en la confluencia de las Calles Arfe, Federico Sánchez Bedoya, García de Vinuesa, Harinas, Castelar y Antonia Díaz.

Continuamos con este paseo, cuyo siguiente objetivo es la Puerta de Triana. Para llegar a ella, nos desplazamos por la Calle Castelar, Plaza de Molviedro, y Calles Doña Guiomar y Zaragoza. Dicha puerta se encontraba ubicada en la confluencia de las Calles Zaragoza, San Pablo y Gravina.

Por esta última calle, transcurrimos hasta desembocar en la Calle Alfonso XII. Si giramos a la izquierda, encontramos la Capilla de la Hermandad de Nuestra Señora de las Mercedes. Junto a ella, estuvo en su momento la Puerta Real.

A continuación, nos adentramos por la Calle Goles, la cual recorremos íntegramente hasta su final en la Calle Imaginero Castillo Lastrucci. Una vez llegada a ésta, torcemos a la derecha buscando la Calle San Vicente, la misma que tomaremos hacia la izquierda para llegar a la esquina de las Calles Guadalquivir y Puerta de San Juan. En esta ubicación, se cree estuvo la puerta de este mismo nombre.

Desde este lugar, nos encaminamos a buscar la siguiente puerta, concretamente la Puerta de la Barqueta. A la misma llegamos después de pasar por las siguientes calles: Guadalquivir, Santa Clara, Yuste, y Reposo hasta desembocar en Calatrava. La cual cogeremos hacia la izquierda, para llegar a la confluencia de las Calles Vib Arragel y Puerta de la Barqueta. Siendo este el lugar en el que se ubicaba la puerta de este mismo nombre.

Para llegar hasta la siguiente puerta, no es necesario andar mucho. Ya que por la Calle Vib Arragel giramos a la derecha en la esquina con Bécquer. En la unión de ésta con la Calle Feria, se encontraba la Puerta o Postigo de la Basura.

Continuando por la Calle Bécquer, y a escasos metros de este último acceso, pero en un lugar que no está muy claro, estuvo el Postigo del Cuco.

Siguiendo con este paseo, llegamos hasta la siguiente parada, la Puerta de la Macarena. Es de los pocos accesos que se conservan hoy día. Llegamos a ella después de continuar por la Calle Bécquer, y llegar hasta el final.

Para encontrar la siguiente puerta lo tenemos muy fácil. Debemos seguir el lienzo de muralla, que va junto a la Calle Macarena, y una vez acaben ambas nos encontraremos con la Puerta de Córdoba, que está adosada a la Iglesia de San Hermenegildo.

Desde esta iglesia, continuamos nuestro transitar por las Calles San Julián, San Hermenegildo y Santa Lucía. En la unión de ésta con las Calles Madre Isabel de la Trinidad y Sol, estuvo situada la Puerta del Sol.

Continuando por la Calle Sol, giramos a la izquierda en la Calle Cristo de las Cinco Llagas. Desde ésta tomamos las Calles Verónica, Artemisa y Valle, para desembocar en la Puerta Osario. La misma estuvo ubicada en la unión de las Calles Muro de los Navarros, Jáuregui, Valle, Puñonrostro y Puerta del Osario.

Si continuamos por la Calle Muro de los Navarros, y llegamos hasta su final, desembocamos directamente en el lugar en el que estuvo la Puerta de Carmona. Junto al comienzo de la Calle San Esteban.

A continuación, discurrimos por la cercana Calle Tintes, en la que en un lugar indeterminado estuvo el Postigo del Jabón.

Para alcanzar el siguiente punto, debemos recorrer las Calles Tintes, San Clemente y Verde. Desde ésta última, desembocamos en la Plaza de los Curtidores. Después tomando por la Calle Cano y Cueto llegamos hasta la Puerta de la Carne. La cual estaba en la confluencia de las Calles Puerta de la Carne, Cano y Cueto, y Santa María la Blanca.

Vamos llegando al final de este recorrido, nuestra siguiente parada es el Postigo del Alcázar. Para llegar hasta él, utilizamos el siguiente itinerario: Cano y Cueto, Plaza de los Refinadores, Mezquita, Plaza de Santa Cruz, Plaza de Alfaro, Agua, Vida y Judería.

Volviendo sobre nuestros pasos hasta la Plaza de Alfaro, tomamos por la Calle Antonio el Bailarín para desembocar en los Jardines de Murillo y el Paseo Catalina de Ribera. Utilizando éste, llegamos hasta el último de los accesos, la Puerta de San Fernando. La misma estuvo situada junto a la actual Capilla de la Hermandad de los Estudiantes, al comienzo de la Calle San Fernando.

Continuando por la calle anteriormente mencionada, llegamos hasta el punto donde comenzamos este recorrido, la Puerta de Jerez. Esperamos que haya sido de su agrado, y al mismo tiempo invitamos a realizarlo. Quedarán gratamente encantados…

Fotos correspondientes a las puertas: Puerta de Jerez, Arquillo de la Plata, Postigo del Carbón, Postigo del Aceite, Puerta del Arenal, Puerta de Triana, Puerta Real, Puerta de la Barqueta, Puerta de la Macarena, Puerta de Córdoba, Puerta del Sol, Puerta Osario, Puerta de Carmona, Puerta de la Carne, Postigo del Alcázar, Puerta de San Fernando.

 

 

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