isidoro_de_sevillaEn la Sevilla Visigótica, había monumentos romanos suficientes para que San Isidoro conociese el nombre oficial completo de la Ciudad: “Colonia Iulia Rómula Hispalis”.

Así pues, Julio César fundó Híspalis, dándole el nombre de Julia por el suyo y el de Rómula (Roma la Chica) por el de Roma. El nombre Híspalis le viene de su situación, pues se encuentra asentada en postes clavados en el subsuelo, para que no se desplome sobre su base deslizante e inestable.

La etimología de Híspalis compuesta de “His” “Palis”, resulta un tanto extraña ya que la palabra Híspalis no es de raíces latinas, sino posiblemente semítica. Pero ello, no es obstáculo para que San Isidoro, estuviera en lo cierto al decir que sus casas llevaban postes en la cimentación.

De hecho, se ha comprobado tal circunstancia cuando se construyó en su momento un cine en la Calle Sierpes. Donde, según Collantes de Terán, “se encontraron pilotes de pino de 1,50 metros de longitud aguzados por su extremo inferior, regularmente clavados en el subsuelo arenoso, y que evidentemente sirvieron para consolidar la cimentación de algunos edificios que se sucedieron en aquel lugar”.

De algo parecido hay constancia posterior en la Plaza de San Francisco. En los dos casos se trata de zonas próximas al brazo del Guadalquivir que recorría la Calle Tetuán y la Plaza Nueva.

Aplicada a las Columnas Romanas de la Calle Mármoles, la etimología de San Isidoro adquirió un sentido simbólico-mitológico: Hércules fue quien puso los “seis pilares de piedra muy grandes”, para que más tarde César fundara Híspalis.

La Sevilla de mitad del siglo XVI pondría las estatuas de ambos fundadores, Hércules y César, sobre las columnas romanas que fueron llevadas a la Alameda de Hércules, desde el templo de la Calle Mármoles.

Fuente bibliográfica:
-Historia de Sevilla (Francisco Morales Padrón).

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