Paseando por la Plaza de San Francisco, si nos fijamos en el rincón del Ayuntamiento que conforman el Arquillo y la puerta de acceso a la Sala Capitular, veremos una espléndida cruz de piedra. La misma es la Cruz de la Inquisición.

Ese es el nombre por el que se conoce al crucifijo, compartido con el de Las Siete Cabezas, en referencia al número de querubines que se distribuyen a lo largo de este pétreo «madero» que simula lo arbóreo desde 1903.

La cruz no está en este lugar para servir como recuerdo del antiguo Convento Casa Grande de San Francisco, sino como indicio del último auto de fe celebrado en la plaza.

Inicialmente, la escultura era lisa, pero al no encajar con la estética plateresca se optó por cincelar una nueva, añadiéndosele los motivos ya referidos.

Fuentes bibliográficas:

sevillamisteriosyleyendas.blogspot.com

sevillaciudad.sevilla.abc.es

esasevilla.blogspot.com.es

 

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