En primer lugar, queremos pedir disculpas. Nos comprometimos a publicar esta segunda parte ayer, y no lo hicimos. Reiteramos nuestras disculpas. A continuación, pasamos a desarrollar la segunda parte.

El aspecto que presentaba en general la muralla era realmente lamentable. En muchos lugares ruinosa, llena de agujeros y saltaderos para la introducción fraudulenta de mercancías, sobre todo carne, destrozos causados por las frecuentes riadas y engrandecidos por los contrabandistas. En otras zonas los lienzos de la muralla eran verdaderos basureros de hecho, auténticos muladares que afeaban la ciudad. Multitud de casas e inmuebles degradantes se apoyaban en antiguos lienzos tanto extramuros como intramuros. Todos estos aspectos negativos sirvieron de apoyo a los defensores del derribo de la antigua cerca, anteponiendo las ventajas de la eliminación de tales lacras a la conservación de una “dudosa” monumentalidad, según ellos, de algunas puertas.

A partir del año 1859 comienzan las discusiones en este sentido entre el Ayuntamiento, la Comisión de Monumentos, la Academia de Bellas Artes y la Sociedad Económica de Amigos del País. Los distintos informes, acuerdos, actas, reuniones y contrainformes son numerosísimos. Baste señalar que después de muchas discusiones, el Ayuntamiento consiguió tener poder decisorio sobre el derribo de la muralla excepto en el sector Norte, entre la Puerta de la Barqueta y la de Osario. Aunque a la postre lo único que se salvaría de esta zona serían los lienzos de la Macarena y los del antiguo Convento del Valle.

Como las puertas se habían constituido en los orígenes de las vías de penetración de la ciudad, fueron las primeras partes de la cerca en caer, junto con los lienzos exentos adyacentes, buscando calles más anchas y nuevas zonas de expansión. Al mismo tiempo, conforme se demolieron o renovaron los edificios que estaban apoyados o tenían como medianeras lienzos de murallas, se derribaban éstos o se incorporaban definitivamente como elementos de separación, gracias a lo cual conservamos bastantes restos en la actualidad.

Un acontecimiento histórico fundamental en el derribo de la muralla de Sevilla fue la revolución de 1868. Sin duda, uno de los primeros objetivos del Ayuntamiento constituido tras la revolución fue la eliminación de las puertas antiguas de la ciudad con sus viejas murallas. Desde luego resultaba una iniciativa eficaz para congraciarse con la aristocracia burguesa y mercantil que tenía intereses inequívocos en esta cuestión. En este momento se presentaba una ocasión inmejorable para emprender los derribos de la muralla, sin el control que anteriormente se había ejercido por parte de organismos oficiales e instituciones culturales. El vacío administrativo e institucional permitía una total impunidad al Ayuntamiento revolucionario que tenía un ansia desmesurada de marcar una diferencia con el régimen anterior. La cerca se consideró como símbolo de la represión y el elemento material que impedía la expansión y el desarrollo de la ciudad.

A partir de la toma de posesión del nuevo Ayuntamiento el 20 de Septiembre de 1868 se emprende una carrera vertiginosa de medidas destinadas a la eliminación de la antigua muralla. Incluso no se llegan a terminar los derribos sino que se ejecutan demoliciones parciales hasta hacer irreversible toda restauración o reconstrucción. Todo ello encaminado a conseguir ganar tiempo para emprender otro nuevo derribo. En sesenta días se emprenden unas campañas de demoliciones y se acarrea una cantidad de material sin precedentes en la historia de la ciudad.

En resumen, antes de 1868 se derriban seis puertas (Real, San Juan, Barqueta, Carne, Jerez y Arenal) y un postigo (Carbón) y después de esta fecha otras seis puertas (Triana, Osario, Carmona, San Fernando, Córdoba y Sol) y también un postigo (el de la calle Linos), con multitud de lienzos adyacentes.
Posteriormente se toma conciencia del valor de la muralla de Sevilla, cuando ya era tarde. Entonces, concretamente en 1908 se declara Monumento – Histórico – Artístico el sector de Murallas de la Macarena. No obstante, a partir de entonces bastantes restos de la antigua cerca, se siguen eliminando, deshaciendo en parte u ocultando. De ahí la necesidad de una declaración oficial de protección de la totalidad de los restos conservados de la antigua muralla de Sevilla.

Puede afirmarse que la ciudad en época árabe contó sólo con dos cercos de murallas: la heredada de época romana y la construida en época almorávide luego modificada por los almohades. Esta presunción se ajusta a lo recogido en las fuentes árabes y se corrobora con las excavaciones arqueológicas.

Las tropas árabes que entraron en Sevilla se encontraron con las murallas de época romana modificadas sólo por los visigodos en su lado Suroriental, donde se construiría la Basílica de San Vicente. Para encontrar una mención de las murallas en las fuentes árabes hay que esperar hasta mediados del siglo IX.

Esta viene dada por el destructivo ataque normando a la ciudad en el año 844, que originó una necesaria reconstrucción de la muralla. Obviamente el estado del recinto amurallado debía ser deficiente aún antes del ataque normando, después de más de cinco siglos de su construcción. Aunque muy probablemente la destrucción de la muralla por parte de los invasores no fuese total, su precario estado obligaba a una completa reconstrucción.

Estas labores se llevaron a cabo según Ibn – al – Qutiyya y otros autores en época de Abl al – Awsat. La dirección de los trabajos corrió a cargo de Abd Allah b. Sinan, mawlá sirio del emir, cuyo nombre se conservó en las puertas de la muralla. Algunos autores han afirmado que el recinto fue ampliado, pero esta aseveración carece de refrendo documental.

Las fuentes árabes señalan que la muralla se reconstruyó en piedra. Probablemente se aprovecharían los restos de la antigua muralla romana, así como materiales de acarreo de otros edificios de la misma época de la ciudad. Como afirmó Juan de Mata Carriazo, su aspecto debía ser similar a la muralla de la Alcazaba de Mérida, edificada por los mismos años.

Fuentes bibliográficas:
sevillapedia.wikanda.es
institucional.us.es
culturadesevilla.blogspot.com
isbiliya.com
galeon.com
unpocodesevilla.blogspot.com
iaph.es
leyendasdesevilla.blogspot.com.es
takesevilla.com
sevillanisimo.es
artesacro.org
artehistoria.com
-Historia de Sevilla (José María de Mena).
-Apuntes para conocer Sevilla (Jaime Passolas).
-Sevilla. El casco antiguo. Historia, arte y urbanismo (Diego Cardoso Bueno).
-20 maneras de entrar en Sevilla (Juan Miguel Vega).

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