El Palacio de la Condesa de Lebrija ocupa el solar de la casa, que a finales del siglo XV, construyó la Familia de los Payba, de cuya época conserva la portada y algunos elementos de su interior.

Fue reedificada en el siglo XVI, y adquirida por el Conde de Corbos y más tarde propiedad de los Condes de Miraflores o de los Ángeles. A finales del siglo pasado fue adquirida por la Condesa de Lebrija, quién mandó hacer importantes reformas, que configuraron la imagen que hoy podemos encontrar.

Es una magnífica casa, cuya estructura organizativa responde al esquema tipológico de la casa patio sevillana. En cuanto a los materiales que la construyen, de muy diverso origen, permiten entenderla como una mezcla de episodios acabados. Las articulaciones y relaciones entre ellos permite hacerla partícipe de las estructuras organizativas que definen la casa sevillana. El zaguán, que da paso al patio principal, conserva el pavimento “opus sectile” procedente de Itálica, y los azulejos de cuenca del siglo XVIII, procedentes de Arcos de la Frontera, así como la magnífica puerta de madera maciza de caoba tachonada de grandes clavos, que debió ser la puerta que tuvo la casa en el siglo XVI.

El patio principal, de dos plantas, está construido en sus cuatro frentes por arquerías de arcos de medio punto sobre columnas de mármol en la baja y balcones en la alta. La alquería está profusamente decorada con yeserías mudéjares realizadas a finales del siglo XIX. El pavimento de las galerías que circundan el patio lo constituyen mármoles, serpentinas y pórfidos procedentes de Itálica. El que ocupa el centro del patio es un espléndido mosaico romano procedente de Itálica.

La escalera principal, de tres tramos desiguales, construida en la última reforma, ocupa uno de los ángulos del patio y reúne materiales de muy diversa procedencia de los siglos XVI y XVII. El magnífico artesonado y el friso renacentista proceden del Palacio de los Ponce de León, de Marchena. Los azulejos, del Convento de San Agustín de Sevilla, fundación de los Ponce de León. La balaustrada, de madera de caoba, copia realizada en la reforma de la Condesa de Lebrija, de otra existente en una casa de Sanlúcar de Barrameda.

El salón central, que permite poner en relación el patio principal con el jardín, así como el resto de los salones de planta baja (Cuarto Ochavado, Sala de Medusa, Sala de Dionisios, Sala de Garimedes), están igualmente pavimentados, revestidos y decorados con materiales romanos de Itálica.

La casa cuenta con abundante material (esculturas, epígrafes, cerámicas, vidrios, etc.) de otras épocas de excepcional interés.

La fachada, de dos plantas, se abre a la calle Cuna. Está dividida en calles, delimitadas por pilastras y grandes huecos situados en aquéllas. La portada, renacentista, de mármol blanco, está flanqueada por columnas que sostienen un entablamento sobre el que apoya el balcón central, con antepecho de hierro de forja y rematado por un frontón curvo.

Fuentes bibliográficas:

-Sevilla. El casco antiguo. Historia, arte y urbanismo (Diego Cardoso Bueno).

iaph.es

palaciodelebrija.com

leyendasdesevilla.blogspot.com

visitarsevilla.es

en-sevilla.com

culturadesevilla.blogspot.com.es

sevillapedia.wikanda.es

sevillainfo.com

sevillanísimo.es

 

 

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