El Cristo de la Agonía fue tallado por Juan de Mesa en 1622, recibiendo culto en la Parroquia de San Pedro de Bergara (Guipúzcoa).

En dicho año, Juan Pérez de Irazábal, natural de Bergara, Superintendente de la Armada y Contador Mayor de Felipe III y Felipe IV en la Real Hacienda de Sevilla, llega a un acuerdo con Juan de Mesa, para que éste talle la imagen de un Cristo.

En el contrato se recoge que Jesús debería estar vivo, clavado en la cruz y coronado de espinas, siendo su tamaño más grande de lo habitual (La talla es de 2,18). El precio se estableció en 1300 reales. La madera utilizada es de cedro “en blanco” ya que por aquella época la policromía, era labor propia de los pintores supervisados por los escultores.

La impresionante cabeza del Cristo, con la corona de espinas tallada, dirige su mirada hacia las alturas con un brusco movimiento hacia su derecha y arriba. La boca abierta, la mirada suplicante y las cejas elevadas, nos transmiten una dramática expresión.

El estudio anatómico de la imagen es de una gran autenticidad. La complexión del cuerpo es atlética. Su moldeado, crea la sensación de incorporación de la figura sobre los clavos de los pies, apoyándose sobre la pierna izquierda. Los brazos, en una posición casi horizontal, dan al cuerpo una sensación de ascensión.

El paño de pureza, muy similar al del Cristo de La Conversión, es el más trabajado de los realizados por Juan de Mesa.

Fuentes bibliográficas:

iaph.es

cofrades.sevilla.abc.es

lahornacina.com

Notas sobre la  restauración: www.iaph.es/export/sites/default/galerias/actualidad/documentos/180208_restauracion_cristo_bergara_IAPH_8_febrero.pdf

Galería fotográfica:

 

Deje su comentario

comments