El Convento Casa Grande de San Francisco tiene su fundación poco después de que el Rey San Fernando reconquistara la ciudad a los musulmanes en 1248.

Se encontraba ubicado sobre la actual Plaza Nueva. La cual tuvo su origen 600 años después sobre parte de este superficie, una vez que el convento fue demolido. Los límites del convento eran más extensos, ya que abarcaban las actuales Plaza de San Francisco, además de las calles Albareda, Carlos Cañal, Madrid, Zaragoza y Joaquín Guichot.

El convento tenía en su interior, unas dependencias que los Franciscanos habían ido construyendo con el paso de los años. Había una Iglesia de grandes dimensiones, además de un claustro grande y otro chico. Patios con sus jardines correspondientes, sala capitular, biblioteca, noviciado, cocinas, cuadras, pajares, enfermerías, patio de boticas. Huerta donde se cultivaban plantas para la elaboración de medicinas, cementerio, hospedería de indias y el Hospital de San José de la Venerable Orden Tercera, así como una serie de capillas de hermandades y asociaciones que se ubicaban alrededor de los claustros y también en la portería.

No hay mucha documentación gráfica sobre este convento. Apenas existen algunos dibujos y una fotografía de mitad del siglo XIX. En la que se observa parte de él, durante el proceso de demolición (1840).

A lo largo de la historia, el convento fue objeto de distintas circunstancias, como riadas e incendios. La peor parte llegó a lo largo del siglo XIX, pues ya a principios de siglo, en 1810, las tropas francesas entraron en él y lo incendiaron. Años más tarde, en 1835, con la Desamortización de Mendizábal el convento fue exclaustrado, siendo finalmente demolido pese a la oposición de parte del pueblo de Sevilla que pretendió evitarlo. Lamentablemente, gran parte de su patrimonio se perdió, si bien otra se encuentra localizado, aunque repartido.

Actualmente, son algunos los elementos que se conservan del convento. Éste contaba con un compás de entrada a la Avenida de la Constitución. Desde este acceso se abría el arco principal a la Plaza de San Francisco (Arquillo del Ayuntamiento). La obra fue realizada por Diego de Riaño en 1527.

Otro resto del patrimonio del convento es la actual Capilla de San Onofre. Fundada en 1520 por la Hermandad de las Ánimas de San Onofre, tenía como finalidad principal la de celebrar misas por las Ánimas del Purgatorio.

En relación a la ubicación de algunas tallas que se encontraban en el convento, existen dos piezas excepcionales muy cerca de su lugar original, tanto en la Parroquia del Sagrario como en la Catedral. Una de ellas, es el excepcional relieve de La Piedad, que en 1666 tallara Pedro Roldán para el retablo de la Capilla de los Vizcaínos, el cual preside el Altar Mayor. Y la otra es el púlpito de mármoles de colores con figuras en relieve.

También se conserva la imagen de la Inmaculada conocida como La Sevillana, que presidía el altar mayor de la iglesia del convento, y que actualmente preside el retablo mayor de San Buenaventura.

Nota: La foto que acompaña al texto, pertenece a la Universidad de Sevilla.

Fuentes bibliográficas:

-Sevilla Desaparecida (Nicolás Salas).

artesacro.org

sevillapedia.wikanda.es

elpasadodesevilla.com

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