El Convento se funda en 1358, siendo el edificio actual de  1428, aunque la labor principal es de 1609. Ha tenido usos muy distintos, desde el conventual, que conoció su esplendor en los siglos XVI y XVII, hasta su utilización como cuartel de Infantería en los siglos XIX y XX.

El conjunto primitivo, con la iglesia y los claustros, nos ofrece una información muy importante sobre la arquitectura conventual andaluza de los siglos XVI y XVII. Las reformas decimonónicas nos hablan de las grandes transformaciones urbanas que tuvieron lugar en el siglo XIX.
Actualmente tras haber sido restaurado se ubica en él el Conservatorio de Música.

Se ubica en la manzana delimitada por las Calles Baños, San Vicente, Pascual de Gayangos y Goles. Su presencia arquitectónica lo ha convertido en un elemento fundamental en la trama urbana del barrio de San Vicente en el cual se asienta.

El inmueble es de grandes dimensiones y sus elementos más importantes son la fachada, la iglesia y el claustro principal. Otros elementos significativos son la crujía de fachada, la escalera que arranca desde el claustro, y un patio de menores dimensiones que el principal.

El edificio es en esencia de planta rectangular, conformada por dos aportaciones básicas, por un lado, la del Convento de Carmelitas de finales del siglo XVI y principios del XVII (basada tipológicamente en un esquema tradicional que se generó en Cluny a partir del siglo X), y por otro el cuartel, surgido a raíz de las reformas realizadas en el siglo XVIII y sobre todo en el XIX, que trajo consigo la apertura de un eje longitudinal que recorre todo el edificio.

Desde su transformación en cuartel, el inmueble se articula sobre la base de los siguientes elementos: edificación de acceso y paso (fachada y portada a la calle Baños), antigua iglesia, torre y claustro con dependencias anejas.

Tras la primera crujía, que acusa en planta las múltiples e irregulares divisiones que el uso como cuartel determinó, se encuentra la antigua iglesia conventual. La estructura de ésta es de finales del siglo XVI y principios del XVII, de planta rectangular, con cabecera cuadrangular muy acusada y gran cúpula sobre el presbiterio. El sistema de sustentación, a base de pilares cruciformes, se resuelve con bóvedas de cañón. Éstas se manifiestan al exterior con cubierta a dos aguas, salvo el espacio de la cúpula, que se realiza a cuatro aguas. En el siglo XVIII, la cúpula sufrió modificaciones ornamentales, al serle añadidos yeserías y moldurones. La transformación más profunda de la iglesia, se produjo en el siglo XIX. Ésta consistió en la demolición de una parte sustancial del templo, y su sustitución por un conjunto de dependencias que tiene como elemento central el nuevo eje establecido.

En el ángulo sureste, entre la iglesia y el claustro principal, se levanta la torre, ahora desmochada. Ésta puede datarse por su tipología en el siglo XVII, aunque sufrió reformas en su decoración durante el siglo XVIII.

El claustro principal, obra del siglo XVI y principios del XVII, es de planta cuadrada. Consta de dos alturas en cada uno de sus lados. El cuerpo bajo se estructura por medio de pilares de planta rectangular, decorados con pilastras de orden toscano y sobre ellos un entablamento clásico. Entre los pilares se abren vanos de medio punto, con dovelas y jambas remarcadas. El piso superior se articula a base de pilastras sobre pedestales y escueto entablamento, que enmarcan ventanales de cuidado diseño, con frontón partido de carácter manierista. Las galerías se cubren con bóvedas de arista, refinadamente decoradas por yeserías de relieve plano, y diseño geométrico, basado en los tratados de arquitectura tardorrenacentista. Las dependencias que se encuentran en las galerías del Claustro fueron adaptadas a las necesidades de la nueva ocupación como cuartel.

En el ángulo sureste de este claustro se encuentra la escalera principal. El acceso a ella se formaliza por medio de dos arcos de medio punto, que apean sobre cuatro columnas de pedestal corrido. La escalera se plantea con arranque único y dos elementos de desembarco paralelos al mismo. Su construcción es evidentemente posterior a la edificación del claustro y responde al modelo imperial español.

A continuación del claustro principal existe otro patio, de menores dimensiones, con fachada trasera a la Calle Pascual de Gayangos. Sus dos primeros pisos presentan arcos de medio punto sobre columnas toscanas, enjutas decoradas y ménsulas en las claves. Ambos fueron muy transformados durante el uso como cuartel, época ésta en la que se cegaron los intercolumnios. También por estos años fue añadido un tercer piso, de menor relevancia arquitectónica, y cuyo diseño se limita a la aparición de ventanas entre pilastras.

La fachada principal, edificada con motivo de las reformas del siglo XIX, vino a sustituir la antigua tapia y portalón del primitivo recinto conventual. En dicha fachada es especialmente significativa la portada, que se diseña según los modelos academicistas propios de la época; sobre el gran portalón de entrada se sitúa un balcón con baranda de fundición y dos vanos rectangulares entre pilastras pareadas; todo ello se encuentra coronado por un entablamento clásico rematado por un frontón triangular.

Fuentes bibliográficas:

artesacro.org

sevilla.abc.es

iaph.es

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